Desde el nacimiento de Jesús hasta hoy se han sucedido más de sesenta generaciones; esto es impresionante. Si para Dios mil años “son como el día del ayer que pasó” (Salmo 90:4), para nosotros estos dos milenios prueban la medida de su pasciencia y de su amor, ya que aún hoy ofrece su perdón a la humanidad que rechazó y crucificó a su hijo. Nos otorga, pues, muchos años de gracia pero ¿Y si fuera el ultimo?.
La palabra de Dios, ls Biblia, invita a todos los “rezagados” a aprovechar este ofrecimiento de perdón para encontrar a Jesucristo, primeramente como un Salvador vivo, y luego como un Pastor a quien uno es feliz de seguir y servir mientras lo espera.
Solo tengo como meta que usted ame al Señor.
Se despide Atte
Jp.- Administrador del blog