Por medio de la razon, la ciencia se aproxima a la realidad. Aunque este estudio siempre ha estado expuesto a errores, cuestionamientos y querellas entre especialistas, no deja de ser un medio para hacer fabulosos desubrimientos en la naturaleza que nos rodea.
La ciencia nos pone en contacto con el mundo material. Sin embargo, el ojo de la ciencia es insuficiente: su vision es puramente fisica. Necesitamos otro ojo, el de la fe. Ella nos pone en contacto con el mundo espiritual, con el Creador. Así como hay armonia entre el Creador y la creacion, debe haber armonia entre la fe y la verdadera ciencia. ¡No hay ninguna razón para oponer la una de la otra!
El error se debe a ciertos cientificos qu hicieron uso de su notoriedad para dar una opinion llamada cientifica sobre asuntos que no eran de su imcumbencia.
El error tambien proviene de algunos Cristianos que tambien quieren juzgarlo todo, aun en las esferas en que su fe es incompetente. De esa manera se cometieron errores historicos y se desacredito la fe.
Por cierto, seria una lastima y un inconveniente privarnos de la ciencia que nos muestra el aspecto majestuoso de la gloria de Dios en su obra. Pero seria mortal cerrar un ojo de la fe que nos abre el horizonte sobre el mas alla y sobre la reconciliacion del hombre con Dios por medio de Jesucristo.
“…No miramos nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.” (2 Corintios 4:18)